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lunes, 9 de septiembre de 2013

Duras verdades

Luego de ese desafortunado encuentro en el restaurante, Cynthia ya no se volvió a topar a John, a base de gritos John comprendió o fingió comprender que Cynthia tenía derecho de rehacer su vida con quien mejor le pareciera. Él por su parte se dedicó a viajar con Yoko, para eso de la promoción de Let it be, hubo algunos problemas sobre todo con el marica poco aguante de George.
Quien luego de un destrampe cogió su guitarra y abandonó el estudio sin más ni más, Ringo y Paul se quedaron con la boca abierta, mirando como George salía del estacionamiento de EMI Music sin embargo el hecho de que George se pusiese sus  moños y tuviese a los demás con el alma ardiendo no le caló a John; quien sin tal vergüenza propuso que contrataran al mejor amigo de este, o sea a Eric Clapton.
Fueron semanas de tratar de convencerlo, Clapton, el grandísimo joto de Clapton no quiso unirse, George volvió días después, con lo que pudieron continuar con la producción.
Yoko por su parte estaba que no se daba gusto de alegría al fin John le había propuesto matrimonio, enfrente de todos, Paul y George fueron los únicos que no estuvieron muy de acuerdo con la idea. El que más o menos aceptó la idea fue Ringo, el batería del grupo.
Cynthia también llevaba una vida más amena alrededor de esos tres meses de paz que le brindó Lennon, no supo de donde le entró la cordura a su ex marido sin embargo se la agradecía de todos modos. Las cosas con Edward Lewis pintaban de maravilla, la prensa ya parloteaba acerca de la nueva unión de Cynthia y veía como todas las noches en el noticiero de las once en punto se preguntaban a diario que pensaría John Lennon.
No pararon de asediar hasta que una noche le tocó ver un reportaje donde Cindy Crower le preguntó al beatle que opinaba del nuevo novio de su ex mujer.
John de momento se quedó quieto, solo miraba a la reportera fijamente a través de sus lentes de abuelita y segundos después se  carcajeo. Declaró que ella tenía todos los derechos de vivir su vida como mejor le pareciese, solo le pedía que tomara en cuenta el hijo de ambos, y que Edward Lewis era un buen chico.
Eso fue todo por parte de John Lennon, esa entrevista surgió pocos días después de lo que sucedió en el restaurante, ella no volvió a tener otro altercado con John, también las cosas en cuestión con Yoko y Julián fueron de maravilla esa semana precisamente John llevaría a Julián a Disneyland precisamente SIN YOKO eso es lo que a ella le preocupaba.
Para el verano de 1969 le llegó una oferta para desnudarse en la Playboy; ella aunque sonase raro siempre quiso hacer algo parecido a ello. Apenas le llegó la oferta se puso a trabajar mucho mejor su cuerpo, se hizo algunas operaciones en los senos, caderas y glúteos, en fin quería lucir como toda una conejita playboy.
Aunque la sesión de fotos saliera en agosto, siempre era bueno ponerse a trabajar desde meses antes. Esa semana se iría a Hawaii con Edward en lo que Jules se divertía con su padre, también aprovecharía para pescar un buen bronceado que ya le hacía falta.
Eso lo mantuvo oculto durante algunas semanas, no quería que saliese a la luz que la ex de John Lennon, se iba a desnudar para una revista cuyos clientes eran especialmente los hombres.
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El tiempo seguía pasando rápido, parecía que entre Cynthia y John ya no habría más acercamientos lo que ponía con los nervios de punta al pobre Paul. Ese mismo día salió de su casa con rumbo al hotel donde tendría lugar la conferencia para la presentación oficial del álbum. Estaban todos muy contentos, sobraba decir que también bastante ansiosos.
George era en ejemplo de ello, desde que llegó al hotel parecía una locomotora no dejaba ni un segundo los cigarrillos hasta que Ringo le arrebató la cajetilla.
-¡eh!
Vociferó el nervioso beatle mirando casi fulminantemente al batería, Yoko que miraba todo desde una esquina consideró el hecho divertido, aunque su relación con George no era del todo buena no perdía las esperanzas de llegar a congeniar algún día con él. Ella también se unió a las carcajadas del grupo.
George Martín anunció la llegada de The Beatles a la zona donde se haría la conferencia, John se despidió de Yoko besándole los labios, Paul de Linda, George solo se frotó la cara algunas veces y Ringo tomó aire. La japonesa se quedó sola en la habitación, veía que la entrevista duraría alrededor de dos horas, como no tenía nada que hacer se conformó con ver la televisión.
Justo en ese momento se le abrieron los ojos cuando por la pantalla comenzó a ver las fotos de Cynthia Powell totalmente desnuda, se comenzó a poner nerviosa, por los comentarios de los conductores del programa las fotos se habían tomado el día anterior, eran recientes…muy recientes.
Eso significaría que John volviese a enfadarse y como resultado la volvería a buscar para reclamarle, Yoko sentía que desde hace meses Cynthia se convirtió como en una especie de droga para John, aunque no la viese todos los días encendía el televisor del departamento para ver ‘’Buenos días Nueva York’’ no se despegaba de la pantalla hasta que el programa terminaba.
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En  la rueda de prensa, los reporteros hacían sus preguntas sin parar, muchas veces los chicos no tenían respuesta para ellas, pero no las dejaban sin contestar, respondían cualquier tontería pero el caso era mantener a la prensa tranquila y contenta que ese era su principal talento por así decirlo
-Howard Thomas de New York Times. ¿Paul es verdad que escribiste Let it be para tu madre?
Paul se quedó callado, de momento no supo que contestar, no le gustaba que le preguntasen ese tipo de cosas de donde sacase la inspiración para escribir era cosa suya de nadie más.
-Lo que pasa es que de pronto ha de haber echado de menos a su mami.-John habló fingiendo llorar, George le pasó un pañuelo desechable, pero John prefirió sonarse la nariz con la chamarra de George.-Gracias George, lo que pasa con Paulie es que es bastante sentimental, tiene corazón de pollito.
Las risas no se hicieron esperar, Paul fingió ponerse rojo y se cubrió la cabeza con el mantel de la mesa, sin embargo había otras preguntas.
-¿Entonces quiere decir que ya volvieron a ser los mismos de siempre no? Es decir que la infidelidad de Paul con tu esposa ya no tiene que ver.
-Ah…pues…este…Paul…Cyn…Yo…
John por primera vez en su vida se quedó sin palabras, no supo ni que decir ante esa pregunta si bien la infidelidad no fue algo que le doliese demasiado, era justo que le pasase eso dado a que él se metió en la cama de Linda McCartney y no precisamente para contarle cuentos para dormir, lo que le caló bastante fue lo del embarazo, sí, si lo hizo rabiar, en su momento le costó muchísimo ver hasta donde había llegado Cynthia con todo ese numerito que montó. Le preocupaba que Paul se tuviese que casar con ella para darle su apellido a la niña pero ¿Y Jules? ¿Qué iba a ser de Julián?
-¡por supuesto!-Agradeció el hecho de que Paul le devolviese el favor.-Nosotros no hemos dejado de ser amigos, ya saben nos han pasado varias cosas y sin embargo pues aquí estamos ¿No es así Johnny?
John respiró profundo, si eso era algo.
-¡Claro Paulie!
-¿John ya sabes de la oferta que los de Playboy hicieron para Cyn?
Eso fue la gota que derramó el vaso, ¿Cynthia en Playboy? ¡Y DESNUDA! Hija de puta, si bien que sabía cómo hacerlo ir hacia ella.
-¿Qué jodidos me has dicho?
John apretaba el vaso que tenía demasiado fuerte, el cristal comenzó a cuartearse dado a que mientras más tardaba el reportero en volverle a repetir la pregunta, mas se enojaba John.
-¡REPITE LO QUE ME DIJISTE HACE UN MOMENTO CABRÓN!
Cuando los chicos quisieron hacer algo para ponerle un alto a John este se encontraba encima del reportero jalándole del cuello de la camisa, el pobre Tommy Adams de News Foxworld le estaban temblando las piernas, le dijo eso a John solo porque pensó que de algún modo el Beatle estaba enterado ya, pero a juzgar por su reacción al parecer no sabía nada de nada.
John dejó de estrujar a Tommy no sin antes ofrecerle una disculpa por su comportamiento. Enseguida se fue lo más rápido que pudo a su habitación, al entrar buscó como desesperado las llaves de su camaro y se colocó la chaqueta.
-¡John!-Yoko lo llamaba a gritos.-¡JOHN LENNON!
-¡VETE A LA MIERDA!
John azotó la puerta de la habitación empujando a su paso a un McCartney que lejos de estar preocupado, se veía completamente feliz, al fin el milagro que tanto había ansiado se estaba volviendo realidad.
-¿Qué lo seguimos o lo dejamos ir?-Cuestionó Ringo cogiendo las pertenencias que le pasaba un camarero.
Paul se quedó pensativo, no lo mejor sería dejarle solo esta vez, él por su parte tenía un plan que platicarle a los muchachos solo que en un lugar más intimo.
-Creo que lo mejor será dejarlo solo.-Respondió Paul tomando también sus cosas al tiempo que pasaba a George las suyas.-Pero yo necesito platicarles de algo que me surgió de ver un reallity sohw anoche. ¿Por qué no vamos al bar para contarles todo tranquilamente muchachos?
George y Ringo asintieron, salieron del pasillo al tiempo que una Yoko bastante enojada salía de aquella habitación en pos de John Lennon. Llegó al estacionamiento, solo que para su sorpresa John ya no se encontraba ahí.
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John aparcó el camaro a la entrada de Sony, que era la compañía televisora para la cual trabajaba Cyn, dejó el auto encargado con el ballet, él entre tanto subía las escaleras con rumbo a recepción. Ahí la recepcionista de nombre Nancy le facilito un gaffette con su nombre y una fotografía tamaño infantil instantánea.
-Que tenga buena estancia por aquí señor Lennon.
-Eso espero cariño.
John empezaba a caminar, la chica siguió mirándole algo coqueta y él pues, como todo hombre tenía ganas, así que retrocedió, se brincó el mostrador y besó a Nancy apasionadamente. Al poco tiempo se separó de ella con los labios hinchados.
Nancy estaba que no se lo podía creer, al fin cumplía su sueño dorado: Besar a John Lennon, pero si la situación lo ameritaba quería que ese beso fuese con mas.
-Creo que está muy claro lo que quiero de ti no pescadito.
John restregaba su nariz en el cabello de Nancy al mismo tiempo que su mano se entretenía con el sexo de la chica que para variar ya estaba bastante húmedo, lo que terminó poniéndolo peor que una piedra, el bulto dentro de sus pantalones crecía cada vez mas y la endemoniada muchacha no tenía para cuando llegar al maldito orgasmo.
-¡oh sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡mmhh señor Lennon oh!
John miró hacia el techo, al fin llegó, pero quería ir a la mejor parte, una simple paja femenina que hizo no le iba a calmar a él las ganas.
-Oye amorcito, sé que esto es poco. ¿Qué te parece si buscamos un lugar que importa si no sea muy cómodo pero en donde podamos practicar nuestras cosas tu sabes no? Intimas.
Nancy sonrió de medio lado, atrajo a John de la camisa llevándolo hasta el cuarto de limpieza, ella entró después de que John lo hiciese, una vez que se acomodó la empotró en la pared más cercana, subió sus piernas en su cintura, subió la falda de la chica hasta la cintura y comenzó a embestir.
La muchacha gemía con mucha más fuerza, aferrándose a su cabello siguió disfrutando de los favores de John Lennon. Cuando sintió que su pene ya no estaba tan duro como antes, John embistió más rápido y con más duro logrando darle un segundo orgasmo a la muchacha.
Nancy una vez que se recuperó del orgasmo hundió su cara en el hombro de John aspirando ese maldito perfume que la enloqueció por unos minutos. John por su parte la bajó de su cintura subiéndose los pantalones y la ropa interior.
-Gracias por eso amor un favor mas nena ¿Puedes decirme en donde está el camerino de la señora Powell?
-Tercer piso, enseguida del camerino de Collin Ketcher.
-Gracias.
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Cynthia antes de irse a su departamento tuvo la visita del director de la Playboy, estaba bastante contento, los ejemplares estaban vendiéndose como si fuesen pan caliente y las ganancias llegaban a los miles de millones eso era un dato histórico, ninguna mujer les había dado a producir tanto dinero como la ex de John Lennon y futura de Edward Lewis.
También Edward se encontraba en su camerino hojeando la revista, a cada página que veía se le salían los ojos, ese Lennon debió haber estado drogado, ebrio o loco como para dejar ir a semejante mujer.
-Como le decía Cynthia, los ejemplares se venden por todos lados, usted está siendo todo un éxito ¿No querría hacer una segunda sesión?
Cynthia estaba halagada, nunca pensó que se venderían tantos ejemplares, para ella era cosa de no creer, apenas salía la revista y ya se compraba por todos lados.
-Pues para mí sería perfecto, usted dígame cuando me requiere y…
Todos giraron hacia la puerta, la cual fue abierta de una sola patada dejando ver a un John Lennon con cara de pocos amigos, Edward guardó la revista mientras que Cynthia y su invitado permanecieron con los ojos fijos en el invasor que se acercaba a ella a pasos grandes.
-¿Así que posaste para una revista de caballeros Cyn?
Cynthia sonrió cínicamente, tanto el director de la revista como Edward se habían retirado, dejándola a ella sola con John quien ahora estaba sentado justo enfrente de ella.
-¡MIERDA CYNTHIA TE HICE UNA MALDITA PREGUNTA!
El silencio cínico de Cynthia lo hizo salir de sus cabales, John se encontraba estrujando a Cynthia de los hombros al tiempo que la empotraba en la pared. Cynthia sintió dolor sin embargo no se quejó, solo cerró los ojos y tragó saliva como último recurso.
-Pensé que eras una señora Cyn. ¿Qué demonios haces tú posando para una revista de ese tipo? ¡¿Qué PUTO EJEMPLO LE ESTÁS DANDO A JULIÁN?!
Cynthia se hartó pronto de tantos reclamos, se zafó como pudo de Lennon caminando al otro extremo del camerino.
-Me hablas de moral como si tú no hubieses cometido los mismos errores que yo John.
Cynthia hablaba tranquilamente al tiempo que fumaba un cigarrillo, ya no dejaría que Lennon le hiciese enojar. Por su parte John se quedó más tranquilo, cerró la puerta del camerino y también se sentó. Había muchas cosas que quería aclarar y que mejor momento que ese.
-Perdóname.-John se sentó en una silla subiendo los pies.-Es que no he podido contenerme, sí lo admito pero tú eres su madre Cyn, eres tú quien debe brindarle un buen ejemplo de vida ¿Cómo crees que se sentirá cuando vez esas fotos?
-¿Y que hay de ti John Lennon?-Cynthia estaba de pie nuevamente caminando de aquí para allá.-¿A caso no eres su padre? ¡¿Qué solo tiene que recibir buena educación por parte mía mientras que tú te dedicas a follarte a tu mona amarilla por las noches?! Permítame decirle señor Lennon que usted tiene un concepto bastante equivocado de paternidad. John que yo sepa no hice a Jules sola, tú me ayudaste a hacerlo y por ende tenemos que estar con él los dos.
-¡¿Y QUE ES LO QUE HAGO ENTONCES MALDITA SEA!?-John se exasperó.-Cada día que pasa trato de hacer lo mejor que puedo, le doy todo lo que está a mi alcance ¿no basta con eso?
Cynthia fingió reír, ¡perfecto! El señor Lennon pensaba que ser padre era colmar de regalos a un niño de seis años que no podía pensar por lógica porque se divorciaron sus padres, ¡Dios que hacía Lennon!
-Has vuelto a sacar cinco en la prueba de paternidad otra vez John Lennon.-Cynthia se agarró los cabellos hacia atrás, era increíble que John fuese tan cerrado e hiciese las cosas a su manera para liberarse de culpas y obligaciones.- ¿En serio crees que a Julián le gustan esos regalos caros y los viajes a Disneyland? NO, Julián quiere que estés con él como antes, John, lo que el niño quiere es que estés a su lado, Julián solo te pide una cosa: tiempo John. Pero claro para el señor lo más importante es su grupo oh no creo que el grupo queda a segundo plano con Yoko Ono encima de ti ¿No es así John?
Cynthia merodeaba por todo el camerino, a esas alturas John perdió todo el orgullo que le quedaba ahora estaba con la cara escondida entre las manos intentando parar de sollozar.  No podía creer que él mismo le estuviese haciendo tanto daño a su propio hijo, que con sus irresponsabilidades no se dañaba ni a él ni a Cynthia sino a Julián; ese  niño a quien decía amar y proteger era quien más reclamaba amor y protección cosas que él siendo su padre le negaba.
-Vamos John, siéntete libre de unirte a la conversación.
Cynthia se paró en frente de John levantándole la cabeza con su dedo índice, al notar los ojos llorosos de Lennon, prefirió seguir hablando, ahora era demasiado tarde para callarse,  ella también debía sacar todo lo que llevaba dentro.
-¿En donde me quedé? ¡Ah sí! ¿Qué fue más importante para ti John? ¿El grupo? ¿El sexo? O ¿Las drogas? No, no, no lo más importante para ti fue pasar por encima de George y Paul que aún siendo tu amigo no te dolió meterte en la cama de Linda McCartney ¿Verdad? ¿Pero que pasó cuando yo quedé embarazada? No le golpeaste hasta dejarlo inconsciente, Paul fue a parar a un maldito hospital de Londres ¿Y que hay de Victoria Franco eh? Esa perra trabaja como modelo ahora.
-¡YA CALLATE!
John no lo soportó mas Cynthia llegó a su límite quizás si fuesen ciertas todas las cosas que ella le echaba en cara pero jamás las iba a aceptar, no estaba en su naturaleza el pedir perdón.
-Cobarde.-Susurró Cynthia.
John se aproximó a ella pegándole semejante cachetazo, a continuación la tomó de las muñecas, Cynthia no sabía que es lo que le estaba pasando en esos instantes, lo más lógico era que se defendiese pero algo había que le hacía dejarse de Lennon, abrió los ojos al sentir que los labios de John se estampaban en los suyos con voraz desesperación.
De momento Cynthia mantuvo sus labios unidos en una línea recta y rígidos, estaba haciendo un mayor esfuerzo por no demostrarse débil ante Lennon sin embargo fue imposible. Poco a poco fue cediendo ante las exigencias de su ex esposo hasta que se dejó por completo de John.
Lennon estaba completamente extrañado, no gritos, no golpes, no zafadas, esa no era la Cynthia que estaba acostumbrado a ver desde 1967, era otra muy diferente, se estaba dejando BESAR, como quiso probar que eso era completamente real metió una mano por debajo de su falda, bueno ella se dejaba, ahora le estaba acariciando la parte superior de su pierna derecha. Dios era increíble, le costaba trabajo creerlo.
Sintió ganas de pegarla más a su cuerpo, por otro lado su erección había vuelto a crecer ya no le importaba, lo importante ahora era ver su Cynthia era capaz de dejarle saciar las ganas de tres años. En cuanto al echo de que le estuviese poniendo el cuerno a Yoko con su ex mujer tampoco le importaba hasta podía decir que en esos pequeños instantes el corto rato que estaba pasando con su mujer lo hacía sentir más macho por así decirlo.
Cynthia estaba enroscando sus piernas alrededor de su cintura permitiéndose sentir a toda profundidad la erección de John a través de los molestos pantalones, ella gimió ante el contacto de la pelvis de Lennon con la suya. Podía frenarlo, un buen cachetazo le haría cambiar de opinión a Lennon, pero se dejó esa sería su venganza contra Yoko Ono, ¿Qué sentiría esa mustia si supiese que su amante volvió a las andadas y con nadie más que su ex esposa? En serio que mataría por ver la cara de Yoko cuando lo supiese. Siguió besándose con Lennon, el peinador se tornó incomodo para ella por lo que a tientas lo arrastró al único sofá que tenía en su camerino.
Ahí Cynthia y John se despojaron de toda la ropa que tenían encima quedándose desnudos en cuestión de segundos. Cynthia abrió mas las piernas dándole a John una mejor cabida, Se aferró a los brazos del sofá cuando John empezó a embestir, lo hacía tan fuerte y tan rápido, pero en ningún momento emitió un solo gemido, solo se sostenía con fuerza del sofá mientras su cuerpo se movía al compás que él marcaba con sus movimientos rígidos a la vez que bruscos.
Cynthia envolvió el miembro de John con sus paredes vaginales las cuales las estrechó para sentirlo un poquito más, se encontraba con sus piernas bien ajustadas alrededor de su cintura, al cabo de poco tiempo John logra lo que más quiere, hacerla gemir, durante buen rato Cynthia se amarró la lengua, se llevó el tiempo respirando entrecortadamente y tragando saliva duro.
Pero al fin había encontrado como hacerle sufrir, una embestida bastante cruel la hizo separarse del sofá y llevar sus manos a su cabello jalándolos hacia atrás. De ahí seguirían otras, empezó a embestir de un modo salvaje, cada vez entraba y salía de ella más fuerte que las otras ocasiones eso era difícil de soportar para Cynthia, quien a esas alturas del juego estaba segura que si no hacia salir a Lennon de ella seguramente acabaría partiéndola en canal.
Cynthia se las cobró, quería que Yoko tuviese evidencias de ella por lo que alejó sus manos del cabello de John enterrando sus uñas en su espalda, trazando un camino con ellas desde los hombros hasta media cintura, John se mordió el labio inferior, en serio que las uñas de Cynthia le estaban ardiendo.
No se quedó atrás a fin de cuentas tenía mucho con que cobrarse, estaba a nada de correrse, hizo las embestidas todavía más duras, ahora lo único que se escuchaba en aquel camerino eran los gemidos de Cynthia. Siguió embistiendo hasta sentir como el condón se llenaba de sus líquidos. Salió del interior de Cynthia completamente cabreado, miraba a su alrededor algo aterrorizado ¿Qué iba a pasar cuando Yoko lo supiese? No podía evitar sentirse culpable, durante los últimos días Cynthia era la causa de las constantes peleas entre Yoko y él.
El resultado era todo el tiempo el mismo: John salía hecho una fiera del departamento dejando dentro a una Yoko destrozada. Lo malo de Yoko es que ninguna de las mujeres de sus amigos la consideraban como consideraban a Cyn. Todas la odiaban
Por ejemplo, Pattie solo era toda hipocresías, Mo no la toleraba lo mismo que Linda McCartney, se preguntaba si alguna vez podrían llegar a aceptarla pero cuando veía los tratos de ellas hacia Yoko la respuesta era cada vez más evidente: NUNCA.  Se separó de Cynthia comenzando a caminar por el camerino sin importar que estuviese completamente desnudo, finalmente se dejó caer en una silla de cuero con las piernas abiertas.
-¿Arrepentido Lennon?-Escuchó la odiosa voz aterciopelada de Cynthia, esa mujer, de haber sabido que en un futuro el daría lata jamás se habría casado con ella ni aunque estuviese embarazada.-¿No crees que es demasiado tarde ya para arrepentimientos? Por cierto hoy en la tarde es la junta padres-maestros en la escuela de Julián; y si no vas seré capaz de citar a Yoko en el bar más cercano y le platicare con lujo de detalles lo que acaba de pasar aquí.
-No puedo creer lo perra que te has vuelto Cyn.
-Solo soy una mujer lista Lennon.-Cynthia comenzaba a vestirse.-Te aconsejo que te vayas a casa, la junta empezará en dos horas, así que ya sabes, si no vas despídete de Yoko.
Cynthia salió del camerino directo a su coche, dentro de él dejó caer su cabeza en el volante haciendo sonar el claxon, estaba igual que Lennon, decidió bajar del auto para hablar con Linda McCartney en esos momentos necesitaba hablar con alguien a cerca de lo que pasó.
-¿Linda? Oye…sé que no hablo a buena hora pero ¿Qué me dices de ir a tomar un trago?...sí, ¿te parece si nos vemos a las ocho en el Ritz? Está bien, entonces a las ocho y media.























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