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sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo II: el peor día de mi vida

Eran pasadas las nueve de la noche, John seguía un tanto aturdido por lo que pasó en la tarde con Cynthia y Julián, apagó lo que quedaba de su cigarrillo empezando a fumar uno nuevo, se recostó en el césped del parque con las manos tras la nuca mientras miraba hacia el cielo, se dejó invadir por la tranquilidad que le propinaba ese lugar al tiempo que se perdía en la espesura de aquel infinito cielo negro-azul.  Imaginándose lo que habría más allá de esas pequeñísimas estrellas.
Paul logró ver a John desde la ventana del estudio desde temprano llamó a casa para avisar que no llegaría temprano. Quedándose para terminar el trabajo que tenía en mente. Decidió dejarlo por el momento, cogió su chamarra bajando de Emi Music y caminando hacia el parque.
Lennon seguía con la vista perdida, a pesar de ser una noche ligeramente fría no le importó recostarse llevando apenas una camiseta pegada al cuerpo de mangas cortas con la inscripción I Love NY.
-¿Hey que haces aquí?
John se sobresaltó, al ver que era Paul su susto se pasó un poco, le hizo un gesto con la mirada invitándolo a tumbarse con él, Paul solamente sonrió hizo lo que John y juntos se pusieron a contemplar el panorama.
-¿Crees que no me perdone nunca Paulie?
Preguntó John, estaba sinceramente preocupado por Cynthia, nunca hubiese querido que sus actitudes llegasen a tanto. Paul se removió en su lugar, se mordió el labio inferior eso quien sabe, solo el tiempo mismo lo diría lo cierto es que John dejó varias heridas dentro de Cynthia.
-Yo no soy quien para responder eso Johnny, Pero si lo vemos de otro modo puede que sí, algún día llegará el hombre adecuado para ella, con el que rehará su vida. Puede que sea entonces cuando logre olvidar del todo lo que pasó.
John sintió esa respuesta como un puñal, se reincorporó rápidamente con el corazón latiéndole a mil por hora, ¿Y eso cuando sucedería? ¿Pronto o no tan pronto? ¡Bah! Como fuese el caso es que a John no le agradaba la idea que Cynthia se consiguiese otro…otro mejor que él.
-¿Qué sucede John? ¡¿John a donde vas!?
John salió despavorido del parque, rumbo a su coche, encendió el auto y pisó la gasolina saliendo a toda marcha rumbo al departamento de Cynthia no le importaba una mierda todo el odio que le tuviese, solo necesitaba aclarar las cosas.
Manejó como un loco durante quince minutos por la autopista principal siendo incapaz de pensar con claridad, llegó al edificio de Cyn, apagó el motor del auto preguntándose mentalmente si a caso estaba igual de loco que ella, no lo sabía, Yoko volvió a su mente, no ella no se merecía eso. Era con Yoko con quien debía estar y era en ella en quien debía pensar. Estuvo a punto de encender el auto, cuando vio a Cynthia salir del edificio vestida con un hermoso vestido color rojo, guantes blancos, bolso negro y cabello recogido ¡diablo de mujer sí que se veía sexy en ese vestido con corte en la pierna derecha! Lo que encendió la alarma en John fue su acompañante, un tipo aunque parecía mayor, bien parecido, por las luces de los alumbrados públicos le daba el aspecto de tener algunas canas, eso le hacía todavía más atractivo aún, el traje de etiqueta le sentaba mientras que la postura firmemente recta la daba un aspecto algo galante.
Un taxi se paró de tras de su auto, John miró a través del espejo retrovisor, era Paul. McCartney esperó a que Cynthia y su acompañante se subieran al auto para bajar él del taxi.
-¿Por qué coño me seguiste?
John estaba enfadado, Paul lo cuidaba peor que tía mimí a quien por cierto no había llamado en toda esa semana.
-¡No pienso dejar que hagas ninguna tontería!
John no hizo caso, encendió el auto dedicándose a seguir el Lotus que iba en frente a distancia prudente, Paul seguía insistiendo en que diese la vuelta y regresase a casa. Pero John quería ver al tipo más de cerca, si hasta hace unos minutos estaba tranquilo, el ver a Cynthia con ese hombre hacia realidad la respuesta que Paul le dio hace unos minutos. Necesitaba verlo para ver que tan buen contrincante era, quería saber si podría o no con él.
-¡John hazte un favor y date la maldita vuelta!
Paul intentó tomar el volante, John lo sostuvo con ambas manos haciendo que el auto sixageara por la carretera ocasionando que los demás conductores sonaran sus claxons. Hubo un momento en que creyeron que ambos perderían el control, de no haber sido porque John pisó de fondo el freno se habrían estampado con un poste de luz.
-¡¿SE PUEDE SABER QUE MIERDA HACES JOHN LENNON!?
John no dijo nada, volvió a arrancar el auto siguiendo su camino, esta vez Paul optó por quedarse callado no era nada agradable estar intentando hacerle ver a alguien como John que estaba haciendo las cosas pésimo. John siguió al Lotus hasta el restaurante.
Estando a punto de llegar al restaurante, Paul seguía empeñado en hacer desistir a John de llegar al restaurante ¿Para que le iba a servir? ¿A caso quería ponerse en ridículo haciéndose pasar por un ex marido celoso? Esas pintas ya no le quedaban, si no quería que Cyn se consiguiese otro pues cuando la tuvo a su lado pudo haber sido para ella un buen marido, un buen padre para Julián ahora quería dárselas de hombre celoso, ¿Con que maldita cara se presentaría en ese restaurante para reclamar? ¿Qué le iba a decir? ¿Infiel? ¡Bah!
-¡John ya basta!
Paul lo tomó de las presillas del pantalón haciéndolo caer en su asiento, John volteó a verlo fulminándole pero no le importó.
-¿Qué piensas hacer eh? John si vas a reclamar algo tu no tienes ni cara con que hacerlo, tú fuiste quien la hizo sufrir en un principio ahora lo único que te queda es asimilar las cosas, quedarte con Yoko o si no quieres a Yoko pues consíguete otra pero madura John, madura.
John rodó los ojos se escuchaba perfectamente igual que tía mími. No hizo caso abrió la puerta cerrándola de un solo portazo, el golpe ocasionó que se ensendice la alarma la cual apagó pisando un botón del control de las llaves. A Paul no le quedó de otra más que acompañarlo eso hacían los amigos, acompañarse en las buenas y en las malas. Tuvieron la buena fortuna de encontrarse con George, Pattie y Eric Clapton a la entrada del lugar eso fue el pretexto perfecto para John.
El interior del restaurante era toda una pizca de elegancia, todos los hombres y mujeres portaban sus trajes de etiqueta y vestidos caros de diseñador, Paul y John se sintieron un tanto cohibidos no iban vestidos con ‘’etiqueta’’ por así decirlo, John le quitó la corbata al traje de Erick poniéndosela en el cuelo, después de eso le cerró descaradamente el ojo a una señora que lo vio no muy discretamente para seguir con su camino. George los encaminó hasta la mesa que reservó por la tarde, estaba muy en el fondo casi alejada de la demás gente pero con una gran vista de la ciudad de Nueva York.
-¿Por qué no me dijeron que también vendrían?-Preguntó una vez que se sentó.-Habría pedido una mesa para cinco.
Paul resopló no habían dicho nada porque al menos él no tenía planeado nada, hasta que se le ocurrió ir al parque a hacer compañía  a John y pedir un taxi para seguirlo. John por su parte no dijo nada, solo mantenía los ojos pendientes hacia la entrada esperando ver a una sexy mujer que llevase un vestido rojo y un tipo que a su parecer era todo un idiota.
Pattie por su parte estaba encantada charlando con Erick que ni siquiera se inmutaba al pensar que ahí se encontraba también su marido.
-¡Hey!-Continuó George.-Les hice una pregunta.
-Nada fue planeado.-Paul fulminó con los ojos a John.-Solo improvisamos.
-Pues ustedes dos se la pasan improvisando.-Sentenció George a su vez.-¿Y tu que tanto ves hacia la puerta?
Entonces se le abrieron los ojos peor que si fuesen platos, no ahora sabía el porqué John no despegaba los ojos de ese lugar si acaban de arribar al lugar nada más y nada menos que Cynthia Powell y Edward Lewis. Pattie también se dio cuenta haciendo las mismas muecas que George, el ver eso le dio oportunidad para hacerse de una opinión.
-¡Vaya que a Cyn le sentó divorciarse de ti John!
Eso sirvió para ponerle a Lennon un fosforó en el culo, Paul se tapó la cara con ambas manos, Eric hizo como si nada estuviese pasando y George estaba con el signo de pregunta en la cara.
-¿Ah sí?-Dijo John tragando saliva de pura rabia.-¿Y según tú  porqué?
-pues es Edward Lewis, un empresario bastante influyente de por aquí, según sé se dedica a embargar empresas millonarias para venderlas por partes, ¡mejor partido no pudo conseguirse Cynthia! Sin ofenderte Johnny.
John tragó saliva de nuevo, la respuesta un tanto venenosa de Pattie terminó por hacerlo morderse el rabo del coraje, no podía despegar los ojos de la mesa en donde estaban Lewis y Cynthia, por lo poco que alcanzaba a ver ella se veía un tanto molesta al parecer captó su presencia, eso lo reconfortó un poco, pero todavía quedaba lo mejor. Como pensó antes esa era su oportunidad para ver a ese tal Lewis, hablar con él una o dos palabras era todo lo que necesitaba.
®®®®
Se puso de pie aventando la servilleta en su plato mientras andaba en dirección a la mesa, Cynthia apenas lo vio caminar hacia ellos presionó  a Edward para salir del restaurante.
-¡Vamos cariño no creo que sea para tanto!-Edward le tomó el torso de la mano depositando un beso en ella.-A parte ¿Qué tan ofensivo pude ser? Ya he recibido ofensas más humillantes a lo largo de mi vida unas cuantas rayadas de madre no me harán temblar.
Cynthia no se quedó tranquila, quería pasar un buen rato, reírse un poco parecía que Lennon sabía cómo chupar todas sus energías una por una.
-¿Disfrutando de la velada chicos?
Edward se sobresaltó, no creyó que el ex marido de Cynthia se fuese a sentar con ellos, a pesar de su desconcierto decidió sonreírle, sí permanecería todo lo posiblemente tranquilo, John hacía tiempo que dejó de estar en la vida de Cynthia por lo que para el empresario no era ningún riesgo…a menos que eso no fuese otra cosa mas que meros celos.
Por su parte Cynthia dejó caer la servilleta de mala gana, adiós a la posibilidad de pasar una velada agradable con Edward y eso que era su primera cita ¡Lennon hijo de puta! Pero bien, sería toda cariño con Edward, le daría picones hasta que se largara de ahí.
-¡John!-Cynthia se puso de pie para darle un beso a John en la mejilla.
Desde la mesa en que estaba, George y Paul abrieron tremendos ojos, desde que se divorciaron jamás vieron a Cyn darle un solo beso a John mucho menos en la mejilla, Para George eso era una mamada, para Paul era actuación, Cyn estaba demostrando ser una buenísima actriz.
Volviendo a la mesa de Cynthia y Edward, John también estaba de piedra ¿Desde cuando Cynthia Powell le dio un solo beso después del divorcio? Que el supiese puros golpes, pero besos…nada mas hasta ese momento.
-¿No creo que tengan problema si me siento con ustedes verdad?
Esta vez Cynthia miró a Edward Lewis suplicante, lo que menos quería era compartir mesa con John.
-¿Por qué no?
Edward estaba conforme, por el momento no había ninguna pelea, ninguna mirada desdeñosa parecía que Lennon era inofensivo.
-¿Y de que charlaban tortolos?
John entrelazó sus dedos, con ambos brazos apoyándose en los codos, mientras sonreía abiertamente a Cynthia y después a Edward.
-Pues de cosas.-Respondió Edward sin saber que decir, ni qué hacer.
John arqueó una ceja al tiempo que paseaba su lengua dentro de su boca, Cynthia por su parte no soportó mas, pidió disculpas retirándose al tocador dejándolos finalmente solos.
®®®®
Paul que seguía pendiente desde la mesa que compartían con George creyó conveniente, ir hasta donde John como bien decían, más vale prevenir que lamentar.
-No puedes estar cuidándolo toda la vida Paul.-Argumentó George algo molesto, por las reacciones maternales de MacCartney.-Él ya es mayor de edad, se supone que puede cuidarse solo y sabe lo que hace.
-Eso es precisamente lo que me preocupa.-Paul terminó de ponerse en pie no sin antes disculparse con Pattie y Erick.-Que John no sabe estar tranquilo sin hacer una idiotez, actúa por celos.
Esta vez Pattie consideró que habían hablado suficiente como para darse a la libertad de forjar una opinión.
-¿John celoso?-La ex modelo no pudo evitar carcajearse, George la fulminó con la mirada lo mismo Paul, pero a ella poco le importó encontraba la cosa chistosa eso era lo que importaba.-¿Qué? Yo solo digo lo que veo. Además John ya no tiene ni cara para los celos, ¿Qué no lleva ya tres años separado de Cynthia? Es normal que ella se haya conseguido otra pareja.
George se quedó pensativo, entre la sarta de idioteces que soltó su mujer solo una era cierta: JOHN NO TENÍA DERECHO NI MOTIVO PARA PONERSE SEGÚN ÉL CELOSO ; era completamente ridículo siendo él ,quien muchas veces le puso el cuerno a la pobre Cyn y tan descaradamente que Sexy Sadie, fue una canción que compuso para una amante española que tuvo alrededor de 1965.
La rabieta que hizo Cynthia cuando se enteró fue fea, tanto era su enojo que terminó revolcándose con Paul durante los primeros siete meses de 1966 y a sabiendas del mismo Lennon quien no dijo nada, él mismo sabía que se ganó a pulso todo lo que sucedía alrededor de Paul y Cynthia. Las cosas terminaron de ponerse peor en el último mes de  esos siete meses que fue cuando Cyn quedó embarazada.
John le propinó tremenda golpiza a Paul en plena calle, al acto acudieron fans, reporteros, camarógrafos en fin el escándalo del embarazo de Cynthia duró meses, todo hubiese ido bien de no haberse caído de las escaleras de EMI Music. Eso le provocó un aborto al embarazo de tres meses y medio. Con ello nació el odio hacia John, Yoko poco le importó a Cynthia, ella lo único que quería ya era verse libre de John Lennon lo cual consiguió en 1967 cuando por fin ambos estuvieron de acuerdo en una cosa; EL DIVORCIO.
George suspiró, en fin varias cosas en las que la muy puta de la Yoko tuvo que ver, aunque primero fue la tal Vicky que no fue por nada pero ¡que buena estaba!
-En fin.-Paul decidió interrumpir el silencio que de por sí se ponía incomodo.-Yo me voy.
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Paul llegó a la mesa donde John estaba haciendo plasta entre Cynthia y Edward, al verle ella no pudo evitar sonreír y mirarle al menos con agradecimiento, en tanto que Edward le invitó a sentarse con John. En tanto John si se enfadó ¿Hasta cuando dejaría de seguirlo? Él sabía lo que hacía sin necesidad de estar informando de ello a nadie.
-¿Y tú que?
Paul se sorprendió al escuchar hablar a Lennon, su acento era prácticamente el de un total y completo ebrio.
-¡John vámonos ya!
Paul lo jaló de la corbata intentando ponerlo en pie, Lennon se zafó de Paul volviendo a sentarse, la silla se le resbaló, cayó directamente al suelo. Lejos de enojarse se echó a reír, Cynthia se hartó, se puso de pie y lo levantó tomándole del antebrazo.
-Lo siento mucho Ed.-Tomó sus cosas de la mesa.-Pero como comprenderás no puedo quedarme.-Luego echó un vistazo a John.-Ni él tampoco. ¿Te llevo a casa Paul?
Paul no lo pensó dos veces, cogió su chaqueta del respaldo de su silla, corrió hasta donde Cynthia para ayudarle a cargar a Lennon.
-¿En donde está el auto de John?-Preguntó al salir del restaurante, mientras se acomodaba en el hombro el brazo izquierdo de John, ese hombre era una calamidad.
El ballet apareció en el momento más ansiado de Cynthia, logró subir dificultosamente a John en el asiento de atrás, Paul se puso a conducir en tanto que Cynthia miraba por la ventana y de cuando en  cuando miraba con el rabillo del ojo a John.
El viaje hasta el edificio en el que John vivía con su amante fue algo largo, Paul se ocupó de tomar los caminos más largos.
-No lo entiendo Paul.- Después de varios minutos de silencio, Cynthia se animó a hablar.-Hace ya tanto tiempo que nos divorciamos y me sigue cobrando celos, maldita sea es tan infantil.
Paul solo sonrió, era normal que Cyn estuviese enojada, él en su lugar también haría lo mismo pero estaban hablando de John Lennon del rey de los problemas en persona. No había mucho que hacer al respecto solo comprenderlo.
Sin embargo una duda asaltó a Paul ¿A caso sería todavía posible que hubiese un poco de amor dentro de John? Es decir que no se hubiese olvidado del todo de Cynthia. Aunque la posibilidad era casi nula, nada le impedía al Beatle formularse esa hipótesis, sino ¿De donde esos celos?
-No yo tampoco lo entiendo Cyn.-Respondió finalmente Paul.- Solo sé que actúa muchas veces por instinto, John es muy parecido a un animal salvaje domestico ¿Sabes? Uno nunca sabe cuando le va a salir lo salvaje.
-¿Y que culpa tengo yo de eso eh?-Inquirió Powell arqueando una ceja.- Admitámoslo Paul, John es infantil, tiene casi veintinueve años y no ha madurado todavía.-Cynthia se llevó las manos al rostro tallándoselo unas dos veces.-No sé claramente cuando y como lo hará, pero lo que sí sé es que debería ponerse a pensar que a estas alturas ya nada tiene que celar, él fue quien comenzó todo sí lo admito también tuve culpa.
Paul se aclaró algo incomodo la garganta, si bien no podía negar que esos siete meses de idilio amoroso fueron los más hermosos de su vida, dado a que se enamoró de Cynthia desde que vivían en Liverpool, sin embargo se sentía mal por John, siempre lo consideró su mejor amigo, lo veía como un hermano pero le dolía mas Cynthia. Por ello accedió a tenerla como amante, solamente por eso quiso ser el plato de segunda mesa.
-Hubiese seguido soportando Paul.-Cynthia siguió desahogándose.-A mi no me hubiese importado con quien estuviera, con quien dejara de estar, yo solo quería estar con él, quería compartir mis días con John Lennon y como me lo agradeció el muy maldito, componiendo Sexy Sadie, cada que al escucho los puedo ver revolcándose como un par de perros en brama en esa maldita alberca. Ya no puedo con esto Paul, tengo que ponerle un alto a John ya.
-¿Y que tipo de alto?
Cynthia se quedó callada, llevaba más de tres años con Edward Lewis, su hijo ya lo conocía a la perfección y estaba de mas el argumentar que se llevaban de maravilla, lo cual pensaba Cynthia sería maravilloso.
-He estado pensando seriamente en casarme con él Paul.
Paul frenó el coche de golpe, eso sería el fin de su guerra con Yoko, jamás, JAMÁS le permitiría entrar más de lo debido en cuanto al grupo concernía, si Cynthia se casaba con el tal Lewis adiós a su sueño se seguir con The Beatles estaba seguro que si Yoko se infiltraba de lleno en el grupo terminarían hartándose y la conclusión: Quizás el grupo se extinguiría, todo por culpa de Yoko Ono.
Comprendió que debía ser inteligente, pensar con más claridad de pronto eso era un punto a su favor, Cyn le tenía demasiada confianza como para contarle sus cosas. Eso le daba oportunidad para pensar en algo que sirviese de mucho para volver a unir a Cynthia con John.
-¿No vas a cobrarme celos tu también verdad?
Cynthia puso cara dura, Paul se dedicó a carcajearse la sorprendente alegría de Paul la contagió a ella también.
Entre tanto en el asiento de atrás John estaba apretando como un loco los puños tanto que ya sentía la carne arderle de lo clavadas que tenía sus uñas en ella.



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