Eran pasadas las nueve de la noche,
John seguía un tanto aturdido por lo que pasó en la tarde con Cynthia y Julián,
apagó lo que quedaba de su cigarrillo empezando a fumar uno nuevo, se recostó
en el césped del parque con las manos tras la nuca mientras miraba hacia el
cielo, se dejó invadir por la tranquilidad que le propinaba ese lugar al tiempo
que se perdía en la espesura de aquel infinito cielo negro-azul. Imaginándose lo que habría más allá de esas
pequeñísimas estrellas.
Paul logró ver a John desde la
ventana del estudio desde temprano llamó a casa para avisar que no llegaría
temprano. Quedándose para terminar el trabajo que tenía en mente. Decidió
dejarlo por el momento, cogió su chamarra bajando de Emi Music y caminando
hacia el parque.
Lennon seguía con la vista perdida, a
pesar de ser una noche ligeramente fría no le importó recostarse llevando
apenas una camiseta pegada al cuerpo de mangas cortas con la inscripción I Love
NY.
-¿Hey que haces aquí?
John se sobresaltó, al ver que era
Paul su susto se pasó un poco, le hizo un gesto con la mirada invitándolo a
tumbarse con él, Paul solamente sonrió hizo lo que John y juntos se pusieron a
contemplar el panorama.
-¿Crees que no me perdone nunca
Paulie?
Preguntó John, estaba sinceramente
preocupado por Cynthia, nunca hubiese querido que sus actitudes llegasen a
tanto. Paul se removió en su lugar, se mordió el labio inferior eso quien sabe,
solo el tiempo mismo lo diría lo cierto es que John dejó varias heridas dentro de
Cynthia.
-Yo no soy quien para responder eso
Johnny, Pero si lo vemos de otro modo puede que sí, algún día llegará el hombre
adecuado para ella, con el que rehará su vida. Puede que sea entonces cuando
logre olvidar del todo lo que pasó.
John sintió esa respuesta como un
puñal, se reincorporó rápidamente con el corazón latiéndole a mil por hora, ¿Y
eso cuando sucedería? ¿Pronto o no tan pronto? ¡Bah! Como fuese el caso es que
a John no le agradaba la idea que Cynthia se consiguiese otro…otro mejor que él.
-¿Qué sucede John? ¡¿John a donde
vas!?
John salió despavorido del parque,
rumbo a su coche, encendió el auto y pisó la gasolina saliendo a toda marcha
rumbo al departamento de Cynthia no le importaba una mierda todo el odio que le
tuviese, solo necesitaba aclarar las cosas.
Manejó como un loco durante quince
minutos por la autopista principal siendo incapaz de pensar con claridad, llegó
al edificio de Cyn, apagó el motor del auto preguntándose mentalmente si a caso
estaba igual de loco que ella, no lo sabía, Yoko volvió a su mente, no ella no
se merecía eso. Era con Yoko con quien debía estar y era en ella en quien debía
pensar. Estuvo a punto de encender el auto, cuando vio a Cynthia salir del
edificio vestida con un hermoso vestido color rojo, guantes blancos, bolso
negro y cabello recogido ¡diablo de mujer sí que se veía sexy en ese vestido
con corte en la pierna derecha! Lo que encendió la alarma en John fue su
acompañante, un tipo aunque parecía mayor, bien parecido, por las luces de los
alumbrados públicos le daba el aspecto de tener algunas canas, eso le hacía
todavía más atractivo aún, el traje de etiqueta le sentaba mientras que la
postura firmemente recta la daba un aspecto algo galante.
Un taxi se paró de tras de su auto,
John miró a través del espejo retrovisor, era Paul. McCartney esperó a que
Cynthia y su acompañante se subieran al auto para bajar él del taxi.
-¿Por qué coño me seguiste?
John estaba enfadado, Paul lo cuidaba
peor que tía mimí a quien por cierto no había llamado en toda esa semana.
-¡No pienso dejar que hagas ninguna
tontería!
John no hizo caso, encendió el auto
dedicándose a seguir el Lotus que iba en frente a distancia prudente, Paul
seguía insistiendo en que diese la vuelta y regresase a casa. Pero John quería
ver al tipo más de cerca, si hasta hace unos minutos estaba tranquilo, el ver a
Cynthia con ese hombre hacia realidad la respuesta que Paul le dio hace unos
minutos. Necesitaba verlo para ver que tan buen contrincante era, quería saber
si podría o no con él.
-¡John hazte un favor y date la
maldita vuelta!
Paul intentó tomar el volante, John
lo sostuvo con ambas manos haciendo que el auto sixageara por la carretera
ocasionando que los demás conductores sonaran sus claxons. Hubo un momento en
que creyeron que ambos perderían el control, de no haber sido porque John pisó
de fondo el freno se habrían estampado con un poste de luz.
-¡¿SE PUEDE SABER QUE MIERDA HACES
JOHN LENNON!?
John no dijo nada, volvió a arrancar
el auto siguiendo su camino, esta vez Paul optó por quedarse callado no era
nada agradable estar intentando hacerle ver a alguien como John que estaba
haciendo las cosas pésimo. John siguió al Lotus hasta el restaurante.
Estando a punto de llegar al
restaurante, Paul seguía empeñado en hacer desistir a John de llegar al
restaurante ¿Para que le iba a servir? ¿A caso quería ponerse en ridículo
haciéndose pasar por un ex marido celoso? Esas pintas ya no le quedaban, si no
quería que Cyn se consiguiese otro pues cuando la tuvo a su lado pudo haber
sido para ella un buen marido, un buen padre para Julián ahora quería dárselas
de hombre celoso, ¿Con que maldita cara se presentaría en ese restaurante para
reclamar? ¿Qué le iba a decir? ¿Infiel? ¡Bah!
-¡John ya basta!
Paul lo tomó de las presillas del
pantalón haciéndolo caer en su asiento, John volteó a verlo fulminándole pero
no le importó.
-¿Qué piensas hacer eh? John si vas a
reclamar algo tu no tienes ni cara con que hacerlo, tú fuiste quien la hizo
sufrir en un principio ahora lo único que te queda es asimilar las cosas, quedarte
con Yoko o si no quieres a Yoko pues consíguete otra pero madura John, madura.
John rodó los ojos se escuchaba
perfectamente igual que tía mími. No hizo caso abrió la puerta cerrándola de un
solo portazo, el golpe ocasionó que se ensendice la alarma la cual apagó
pisando un botón del control de las llaves. A Paul no le quedó de otra más que
acompañarlo eso hacían los amigos, acompañarse en las buenas y en las malas.
Tuvieron la buena fortuna de encontrarse con George, Pattie y Eric Clapton a la
entrada del lugar eso fue el pretexto perfecto para John.
El interior del restaurante era toda
una pizca de elegancia, todos los hombres y mujeres portaban sus trajes de
etiqueta y vestidos caros de diseñador, Paul y John se sintieron un tanto
cohibidos no iban vestidos con ‘’etiqueta’’ por así decirlo, John le quitó la
corbata al traje de Erick poniéndosela en el cuelo, después de eso le cerró
descaradamente el ojo a una señora que lo vio no muy discretamente para seguir
con su camino. George los encaminó hasta la mesa que reservó por la tarde,
estaba muy en el fondo casi alejada de la demás gente pero con una gran vista
de la ciudad de Nueva York.
-¿Por qué no me dijeron que también
vendrían?-Preguntó una vez que se sentó.-Habría pedido una mesa para cinco.
Paul resopló no habían dicho nada
porque al menos él no tenía planeado nada, hasta que se le ocurrió ir al parque
a hacer compañía a John y pedir un taxi
para seguirlo. John por su parte no dijo nada, solo mantenía los ojos
pendientes hacia la entrada esperando ver a una sexy mujer que llevase un
vestido rojo y un tipo que a su parecer era todo un idiota.
Pattie por su parte estaba encantada
charlando con Erick que ni siquiera se inmutaba al pensar que ahí se encontraba
también su marido.
-¡Hey!-Continuó George.-Les hice una
pregunta.
-Nada fue planeado.-Paul fulminó con
los ojos a John.-Solo improvisamos.
-Pues ustedes dos se la pasan
improvisando.-Sentenció George a su vez.-¿Y tu que tanto ves hacia la puerta?
Entonces se le abrieron los ojos peor
que si fuesen platos, no ahora sabía el porqué John no despegaba los ojos de
ese lugar si acaban de arribar al lugar nada más y nada menos que Cynthia
Powell y Edward Lewis. Pattie también se dio cuenta haciendo las mismas muecas
que George, el ver eso le dio oportunidad para hacerse de una opinión.
-¡Vaya que a Cyn le sentó divorciarse
de ti John!
Eso sirvió para ponerle a Lennon un
fosforó en el culo, Paul se tapó la cara con ambas manos, Eric hizo como si
nada estuviese pasando y George estaba con el signo de pregunta en la cara.
-¿Ah sí?-Dijo John tragando saliva de
pura rabia.-¿Y según tú porqué?
-pues es Edward Lewis, un empresario
bastante influyente de por aquí, según sé se dedica a embargar empresas
millonarias para venderlas por partes, ¡mejor partido no pudo conseguirse
Cynthia! Sin ofenderte Johnny.
John tragó saliva de nuevo, la
respuesta un tanto venenosa de Pattie terminó por hacerlo morderse el rabo del
coraje, no podía despegar los ojos de la mesa en donde estaban Lewis y Cynthia,
por lo poco que alcanzaba a ver ella se veía un tanto molesta al parecer captó
su presencia, eso lo reconfortó un poco, pero todavía quedaba lo mejor. Como
pensó antes esa era su oportunidad para ver a ese tal Lewis, hablar con él una
o dos palabras era todo lo que necesitaba.
®®®®
Se puso de pie aventando la
servilleta en su plato mientras andaba en dirección a la mesa, Cynthia apenas
lo vio caminar hacia ellos presionó a
Edward para salir del restaurante.
-¡Vamos cariño no creo que sea para
tanto!-Edward le tomó el torso de la mano depositando un beso en ella.-A parte
¿Qué tan ofensivo pude ser? Ya he recibido ofensas más humillantes a lo largo
de mi vida unas cuantas rayadas de madre no me harán temblar.
Cynthia no se quedó tranquila, quería
pasar un buen rato, reírse un poco parecía que Lennon sabía cómo chupar todas
sus energías una por una.
-¿Disfrutando de la velada chicos?
Edward se sobresaltó, no creyó que el
ex marido de Cynthia se fuese a sentar con ellos, a pesar de su desconcierto
decidió sonreírle, sí permanecería todo lo posiblemente tranquilo, John hacía
tiempo que dejó de estar en la vida de Cynthia por lo que para el empresario no
era ningún riesgo…a menos que eso no fuese otra cosa mas que meros celos.
Por su parte Cynthia dejó caer la
servilleta de mala gana, adiós a la posibilidad de pasar una velada agradable
con Edward y eso que era su primera cita ¡Lennon hijo de puta! Pero bien, sería
toda cariño con Edward, le daría picones hasta que se largara de ahí.
-¡John!-Cynthia se puso de pie para
darle un beso a John en la mejilla.
Desde la mesa en que estaba, George y
Paul abrieron tremendos ojos, desde que se divorciaron jamás vieron a Cyn darle
un solo beso a John mucho menos en la mejilla, Para George eso era una mamada,
para Paul era actuación, Cyn estaba demostrando ser una buenísima actriz.
Volviendo a la mesa de Cynthia y
Edward, John también estaba de piedra ¿Desde cuando Cynthia Powell le dio un
solo beso después del divorcio? Que el supiese puros golpes, pero besos…nada
mas hasta ese momento.
-¿No creo que tengan problema si me
siento con ustedes verdad?
Esta vez Cynthia miró a Edward Lewis
suplicante, lo que menos quería era compartir mesa con John.
-¿Por qué no?
Edward estaba conforme, por el
momento no había ninguna pelea, ninguna mirada desdeñosa parecía que Lennon era
inofensivo.
-¿Y de que charlaban tortolos?
John entrelazó sus dedos, con ambos
brazos apoyándose en los codos, mientras sonreía abiertamente a Cynthia y
después a Edward.
-Pues de cosas.-Respondió Edward sin
saber que decir, ni qué hacer.
John arqueó una ceja al tiempo que
paseaba su lengua dentro de su boca, Cynthia por su parte no soportó mas, pidió
disculpas retirándose al tocador dejándolos finalmente solos.
®®®®
Paul que seguía pendiente desde la
mesa que compartían con George creyó conveniente, ir hasta donde John como bien
decían, más vale prevenir que lamentar.
-No puedes estar cuidándolo toda la
vida Paul.-Argumentó George algo molesto, por las reacciones maternales de MacCartney.-Él
ya es mayor de edad, se supone que puede cuidarse solo y sabe lo que hace.
-Eso es precisamente lo que me
preocupa.-Paul terminó de ponerse en pie no sin antes disculparse con Pattie y
Erick.-Que John no sabe estar tranquilo sin hacer una idiotez, actúa por celos.
Esta vez Pattie consideró que habían
hablado suficiente como para darse a la libertad de forjar una opinión.
-¿John celoso?-La ex modelo no pudo
evitar carcajearse, George la fulminó con la mirada lo mismo Paul, pero a ella
poco le importó encontraba la cosa chistosa eso era lo que importaba.-¿Qué? Yo
solo digo lo que veo. Además John ya no tiene ni cara para los celos, ¿Qué no
lleva ya tres años separado de Cynthia? Es normal que ella se haya conseguido
otra pareja.
George se quedó pensativo, entre la
sarta de idioteces que soltó su mujer solo una era cierta: JOHN NO TENÍA
DERECHO NI MOTIVO PARA PONERSE SEGÚN ÉL CELOSO ; era completamente ridículo
siendo él ,quien muchas veces le puso el cuerno a la pobre Cyn y tan
descaradamente que Sexy Sadie, fue una canción que compuso para una amante
española que tuvo alrededor de 1965.
La rabieta que hizo Cynthia cuando se
enteró fue fea, tanto era su enojo que terminó revolcándose con Paul durante
los primeros siete meses de 1966 y a sabiendas del mismo Lennon quien no dijo
nada, él mismo sabía que se ganó a pulso todo lo que sucedía alrededor de Paul
y Cynthia. Las cosas terminaron de ponerse peor en el último mes de esos siete meses que fue cuando Cyn quedó
embarazada.
John le propinó tremenda golpiza a
Paul en plena calle, al acto acudieron fans, reporteros, camarógrafos en fin el
escándalo del embarazo de Cynthia duró meses, todo hubiese ido bien de no
haberse caído de las escaleras de EMI Music. Eso le provocó un aborto al
embarazo de tres meses y medio. Con ello nació el odio hacia John, Yoko poco le
importó a Cynthia, ella lo único que quería ya era verse libre de John Lennon
lo cual consiguió en 1967 cuando por fin ambos estuvieron de acuerdo en una
cosa; EL DIVORCIO.
George suspiró, en fin varias cosas
en las que la muy puta de la Yoko tuvo que ver, aunque primero fue la tal Vicky
que no fue por nada pero ¡que buena estaba!
-En fin.-Paul decidió interrumpir el
silencio que de por sí se ponía incomodo.-Yo me voy.
®®®®
Paul llegó a la mesa donde John
estaba haciendo plasta entre Cynthia y Edward, al verle ella no pudo evitar
sonreír y mirarle al menos con agradecimiento, en tanto que Edward le invitó a
sentarse con John. En tanto John si se enfadó ¿Hasta cuando dejaría de
seguirlo? Él sabía lo que hacía sin necesidad de estar informando de ello a
nadie.
-¿Y tú que?
Paul se sorprendió al escuchar hablar
a Lennon, su acento era prácticamente el de un total y completo ebrio.
-¡John vámonos ya!
Paul lo jaló de la corbata intentando
ponerlo en pie, Lennon se zafó de Paul volviendo a sentarse, la silla se le
resbaló, cayó directamente al suelo. Lejos de enojarse se echó a reír, Cynthia
se hartó, se puso de pie y lo levantó tomándole del antebrazo.
-Lo siento mucho Ed.-Tomó sus cosas
de la mesa.-Pero como comprenderás no puedo quedarme.-Luego echó un vistazo a
John.-Ni él tampoco. ¿Te llevo a casa Paul?
Paul no lo pensó dos veces, cogió su
chaqueta del respaldo de su silla, corrió hasta donde Cynthia para ayudarle a
cargar a Lennon.
-¿En donde está el auto de
John?-Preguntó al salir del restaurante, mientras se acomodaba en el hombro el
brazo izquierdo de John, ese hombre era una calamidad.
El ballet apareció en el momento más
ansiado de Cynthia, logró subir dificultosamente a John en el asiento de atrás,
Paul se puso a conducir en tanto que Cynthia miraba por la ventana y de cuando
en cuando miraba con el rabillo del ojo
a John.
El viaje hasta el edificio en el que
John vivía con su amante fue algo largo, Paul se ocupó de tomar los caminos más
largos.
-No lo entiendo Paul.- Después de
varios minutos de silencio, Cynthia se animó a hablar.-Hace ya tanto tiempo que
nos divorciamos y me sigue cobrando celos, maldita sea es tan infantil.
Paul solo sonrió, era normal que Cyn
estuviese enojada, él en su lugar también haría lo mismo pero estaban hablando
de John Lennon del rey de los problemas en persona. No había mucho que hacer al
respecto solo comprenderlo.
Sin embargo una duda asaltó a Paul ¿A
caso sería todavía posible que hubiese un poco de amor dentro de John? Es decir
que no se hubiese olvidado del todo de Cynthia. Aunque la posibilidad era casi
nula, nada le impedía al Beatle formularse esa hipótesis, sino ¿De donde esos
celos?
-No yo tampoco lo entiendo
Cyn.-Respondió finalmente Paul.- Solo sé que actúa muchas veces por instinto,
John es muy parecido a un animal salvaje domestico ¿Sabes? Uno nunca sabe
cuando le va a salir lo salvaje.
-¿Y que culpa tengo yo de eso
eh?-Inquirió Powell arqueando una ceja.- Admitámoslo Paul, John es infantil,
tiene casi veintinueve años y no ha madurado todavía.-Cynthia se llevó las
manos al rostro tallándoselo unas dos veces.-No sé claramente cuando y como lo
hará, pero lo que sí sé es que debería ponerse a pensar que a estas alturas ya
nada tiene que celar, él fue quien comenzó todo sí lo admito también tuve
culpa.
Paul se aclaró algo incomodo la
garganta, si bien no podía negar que esos siete meses de idilio amoroso fueron
los más hermosos de su vida, dado a que se enamoró de Cynthia desde que vivían
en Liverpool, sin embargo se sentía mal por John, siempre lo consideró su mejor
amigo, lo veía como un hermano pero le dolía mas Cynthia. Por ello accedió a
tenerla como amante, solamente por eso quiso ser el plato de segunda mesa.
-Hubiese seguido soportando
Paul.-Cynthia siguió desahogándose.-A mi no me hubiese importado con quien
estuviera, con quien dejara de estar, yo solo quería estar con él, quería
compartir mis días con John Lennon y como me lo agradeció el muy maldito,
componiendo Sexy Sadie, cada que al escucho los puedo ver revolcándose como un
par de perros en brama en esa maldita alberca. Ya no puedo con esto Paul, tengo
que ponerle un alto a John ya.
-¿Y que tipo de alto?
Cynthia se quedó callada, llevaba más
de tres años con Edward Lewis, su hijo ya lo conocía a la perfección y estaba
de mas el argumentar que se llevaban de maravilla, lo cual pensaba Cynthia
sería maravilloso.
-He estado pensando seriamente en
casarme con él Paul.
Paul frenó el coche de golpe, eso
sería el fin de su guerra con Yoko, jamás, JAMÁS le permitiría entrar más de lo
debido en cuanto al grupo concernía, si Cynthia se casaba con el tal Lewis
adiós a su sueño se seguir con The Beatles estaba seguro que si Yoko se
infiltraba de lleno en el grupo terminarían hartándose y la conclusión: Quizás el
grupo se extinguiría, todo por culpa de Yoko Ono.
Comprendió que debía ser inteligente,
pensar con más claridad de pronto eso era un punto a su favor, Cyn le tenía
demasiada confianza como para contarle sus cosas. Eso le daba oportunidad para
pensar en algo que sirviese de mucho para volver a unir a Cynthia con John.
-¿No vas a cobrarme celos tu también
verdad?
Cynthia puso cara dura, Paul se
dedicó a carcajearse la sorprendente alegría de Paul la contagió a ella
también.
Entre tanto en el asiento de atrás
John estaba apretando como un loco los puños tanto que ya sentía la carne
arderle de lo clavadas que tenía sus uñas en ella.
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