Dejó de mala gana la taza de café que
traía entre las manos, esa llamada por parte de Paul la puso relativamente de
malas ¿Es que sería el cuento de nunca acabar? Esa zorra japonesa terminó con
su vida en Liverpool, le quitó a John y ¿Ahora quería quitarle a su hijo? Ni
hablar, no se lo permitiría ni loca.
Tomó las llaves de su auto,
conduciendo a toda velocidad por las calles de Nueva York hasta la EMI music,
al llegar enfrenó el auto a duras penas, pero consiguió chocar la parte
delantera del que era el auto nuevo de John, Cynthia se bajó un tanto apenada,
pensó que sería mejor que subiese, no le convenía que el dueño del auto
afectado bajase y la captara infraganti.
Se colocó en medio de su escote el
gafete que el guardia le dio antes de estar dentro de las oficinas, una vez que
le dio gusto, se puso en marcha rumbo a los estudios, justo a medio camino se
encontró a Linda quien la dirigió una mirada amistosa, Cynthia se vio en la
obligación de detenerse a charlar un poco con ella.
-¿Qué hay Cyn?-Linda la abrazó
efusivamente, desde su ‘’salida’’ de The Beatles no volvió a tener contacto con
ella.-Mucho Buenos Días Nueva York.
Cynthia dejó la rabia que traía
encima para reírse un rato del chiste de Linda, si la verdad el trabajo como
conductora era agobiante, pero hacía lo que le gustaba hacer.
-Sí.-Respondió finalmente.- Bastante,
pero en fin estoy contenta hago lo que me gusta ¿Y tu todavía practicas
fotografía?.
Linda bajó la cabeza, desde hacía
meses no lo hacía por dedicarse a sus hijas y a Paul, sin embargo las cosas no
pintaban bien últimamente, debido a la nueva iniciación de su marido a una
nueva droga: cocaína. Cynthia captó la
mirada triste a la vez decepcionada de Linda, no hizo otra cosa que acercarse a
ella y abrazarla fuerte, Linda sintió ese abrazo como un nuevo apoyo, no pudo
evitar sollozar.
-Ya no aguanto Cyn, es más difícil de
lo que pensé.
Cynthia negó con la cabeza, la pobre
de Linda pasaba por lo mismo que ella pasó con John, a veces le daba gracias a
Yoko por habérselo quitado de encima, y otras veces lo extrañaba demasiado,
algunas sentía que lo odiaba en fin era una combinación extraña de sentimientos
que ni ella misma podía explicarse.
-Vamos.-Cynthia movió sus
hombros.-Nada en esta vida es fácil Linda, lo que tienes que hacer es no darte
por vencida, ayúdalo, no lo dejes solo.
-Pero es que él es quien no se deja
ayudar.-Linda sollozó nuevamente.
-Pues ayúdalo aunque no quiera, no
dejes que se destruya solo.
Luego recordó porque estaba realmente
en EMI, muy a su pesar tuvo que dejar a Linda.
-Bueno, yo me tengo que ir pero te
prometo visitarte cuando pueda.
Linda se enjugó las lágrimas y
sonrió, ella terminó por irse y Cynthia continuó con su camino, esta vez se
topó con alguien y era Paul quien no tenía cara de buenos amigos.
-¿En donde está?-Dijo Cynthia ente
dientes, reventaba de rabia nada mas imaginar la de cosas que John le estaría diciendo a su
hijo de Yoko.- Dime donde están Paul.
Paul tomó aire, no quería pasar como
un chismoso, pero desde que vio a Julián llegar al estudio tomado de la mano de
Yoko, creyó conveniente hacérselo saber a Cynthia, estaba bien para John la
mona japonesa era todo su mundo, sin embargo reprobaba que ahora quisiese
metérsela a Julián por los ojos, no era la primera vez que hacia ese tipo de
cosas, por eso decidió llamarla.
-Están en el estudio.-Cynthia dio
unos pasos, Paul se puso delante de ella, no era conveniente que armase un
escándalo.-Cyn por favor trata de calmarte, sé que es un cabrón pero…¡Cyn!
¡Cynthia!
Antes de que Paul terminase de
hablar, Cynthia le rodeó, sabía de memoria el trayecto hacia el estudio, al
llegar escuchó música y unas risas una de ella la reconoció perfectamente era
la de Julián y la otra era de John. Abrió la puerta de golpe, Ringo y George
dejaron sus instrumentos dedicándose solamente a mirarla un poco asustados, la
cara de Cyn parecía de diablo.
Entre tanto John hizo como que no
llegó nadie, siguió jugando con Jules como si nada, eso fue lo que colmó a
Cynthia, atravesó el pequeño estudio hasta llegar a John arrebatándole a
Julián.
-¡Oye!-John se enfureció ante el acto
de Cynthia, ese era el día que le tocaba ver a Julián, tenía el derecho de
llevarlo a donde quisiera.-Por si no sabías…
-Por si no sabias el juez dijo que
podrías ver a tu hijo siempre y cuando no estuviese tu mona japonesa presente.-Cynthia
hizo a Julián a un lado, George lo tomó llevándoselo del estudio seguido de Ringo,
por lo que pintaba las cosas se pondrían feas.
John por su parte se enojó de mas,
¿Quién creía que era para insultar a Yoko de esa manera? Ni que fuera Bridgite
Bardot
-¡NO TE PEERMITO…!
-¡Me importa una mierda que me
permites o no Lennon!-Cynthia avanzaba gravemente hacia John.-Es la última vez
que te lo voy a decir.-Antes de soltarlo, tomó aire soltándolo lentamente.-
vuelves a tener a esa mujer cerca de mi hijo te juro que voy a sacar una orden
de alejamiento para que no vuelvas a verlo ¿Te queda claro?
John estaba que reventaba ¿Una orden
de alejamiento? Que él supiera Julián también era su hijo, tenía derecho de
verlo, y eso Cynthia no podía quitárselo. Ni se lo quitaría nunca.
-Estás rematadamente loca si piensas
que me quedaré con los brazos cruzados Powell.-John la tomó del antebrazo,
Cynthia intentaba zafarse, pero mientras más intentaba, mas apretaba John.- Yo
también se atacar, incluso mejor que tu maldita víbora.
Cynthia tragó saliva, parpadeó varias
veces, las últimas palabras de John fueron escupidas con el mismo odio que las
de ella hacia él, la dejó un tanto aturdida, se recompuso al instante
manteniendo su misma actitud altiva y rebelde ante el que fue en años pasados su
marido.
-¿Quieres que te muestre cuán víbora
puedo ser Johnny?-Esta vez estaba ‘’jugando’’ se abrió un poco más los botones
de su blusa permitiéndole ver a John mas allá en su abultado escote, a la vez
que se pegaba a la pelvis del Beatle.-Pues tu tampoco me tientes.-Mordió
ligeramente el lóbulo de su oreja izquierda logrando arrancarle un gemido
involuntario.- Por que te puedo
envenenar.
John se quedó callado, sentía como
los labios de Cyn se apoderaban de su cuello, sus manos viajaban por debajo de
su camisa y su pelvis rozaba con la suya ¡que coño! Cynthia estaba
coqueteándole exactamente como lo hacía antes de convertirse en su novia, aun
tenía claros esos recuerdos, Cyn no era precisamente una chica tonta sino la
reina de la seducción de Liverpool, estaba temeroso, comenzaba a excitarse y
eso no le gustaba para nada. Le estaba aturdiendo, sabía que lo dejaba sin
voluntad cuando hacía ese tipo de cosas y en ese justo momento su arma mortal
se convertía en su motivo de defensa contra John, ser mujer y sobre todo aun
guapa le daba algunos, recursos.
Estaba cayendo, solo un poco más, sus
labios abandonaron el cuello de Lennon quedando a escasos centímetros de los
suyos, John por su parte estaba reuniendo todas sus fuerzas para luchar contra
la fiera que tenía enfrente.
Cynthia acercaba cada vez más sus
labios a los suyos, solo cuando estuvieron los suficientemente cerca, la tomó
con firmeza de los hombros estampándola en la primer pared que encontró cerca.
-¡BASTA! ¡YA BASTA POWELL!- Cynthia
le miró perpleja, ¿Qué coño estaba pasando? ¿A caso realmente se había
enamorado de Ono?- Bien si piensas abrir un nuevo juicio pues hazlo, te mandaré
a mis abogados por no quiero volver a tenerte cerca de mi o de Yoko porque no
sabes de lo que soy capaz.
Cynthia lo apartó de ella
empujándolo, logró que cayera encima de la batería de Ringo, hasta el cuarto
continuo que era donde George y Ringo estaban se escuchó el estruendo que causó
la caída de John, el guitarrista y el batería pusieron muecas de dolor, Paul
también estaba presente solo logró taparse la cara y Yoko…bueno ella esbozó una
sonrisa : Yoko 2 Cynthia 0. Buen marcador… todo a su favor, las cosas no podían
salir más perfectas de lo que ya eran.
Mientras tanto en el estudio, John y
Cynthia seguían forcejeando esta vez, Powell intentó atacarlo con la guitarra
de George por la espalda en un momento que se volteó, John se dio cuenta de las
intenciones de Cynthia y empezó a forcejear con ella.
-¡Estás loca!-Le gritaba a cada que
forcejeaba.-¡Rematadamente loca!
A duras penas logró deshacerse de la
maldita guitarra, cogiendo a Cynthia de los brazos.
-¡Voy a hacerte pedazos hijo de
puta!-Bramó Cynthia.
Justo en ese momento los demás ya no
aguantaron se adentraron al estudio sin previo aviso, John seguía tratando de esquivar
los puñetazos de Cynthia uno de ellos fue certero: la nariz, eso rompió
cualquier tipo de respeto del Beatle, le devolvió el golpe dándole tremendo
cachetazo que la hizo caer al suelo, Julián vio todo, era obvio estaba asustado
como Yoko era la única persona que tenía cerca no dudó en abrazarse de ella,
Yoko, lo tomó en brazos intentando
reprimir los sollozos del niño; Cynthia seguía entretenida con John, fue Ringo
quien le quitó a Jules esta vez.
-Trae acá.-Le dijo mientras se lo
quitaba, Yoko a quien le encantaba Julián tuvo que dárselo de mala
gana.-Deberías considerar que causas bastantes problemas aquí Ono.
Yoko a raíz del comentario de Ringo
salió del estudio, estaba cabreada y furiosa ¿hasta cuando iban a seguir
metiéndose con ella y John? ¿Qué tanto les costaba entender que eran felices
juntos? Ella lo único que quería era que John le prestase un poco más de
tiempo, Los Beatles absorbían todo el tiempo de su amante lo que le permitía
verlo por las noches únicamente.
®®®®
Mientras Yoko salía de EMI Music,
Ringo se llevó a Jules fuera del estudio, estaba seguro que el niño necesitaba
un ambiente poco más animado por así decirlo, por lo que el parque de enfrente
no era mala opción, se estuvo jugando buen rato con Jules a la pelota, no cabía
duda que ese niño sería el día de mañana un gran futbolista pues tenía buen pie
para el balón.
-Hey.-Ringo paró la pelota con la
punta de su zapato.- ¿Hace hambre no crees?
Julián asintió con la cabeza desde
que salió del instituto con su padre y Yoko solo comió un helado de nuez, Ringo
fue a comprar dos hamburguesas en la calle una de las cuales dio a Julián.
-¿Oye Ritche?-Julián tenía esa
pregunta atorada desde que sus padres se divorciaron.-¿Por qué se divorcian los
papás?
El bocado que Ringo se llevó a la
boca se le hizo nudo en la garganta, inmediatamente llevó mano a su coca para
apurarse a tragar, vaya que Julián lo puso en aprietos. Él todavía no estaba
divorciado por lo que aquella pregunta por su parte quedaba sin respuestas.
Miró a a Paul arribar al parque visiblemente molesto.
-Este…Mira Jules.-Ringo se pasaba las
manos por la cara antes de contestar,.-Mira ¡Viene tío Paul!
Julián arqueó una ceja, eso no era lo
que él esperaba escuchar. Ringo comprendió el mensaje, también captó que sería
difícil deshacerse de esa molesta pregunta. Así que antes de que Paul llegarse
al donde estaban ellos, el batería se puso de pie andando hacia Paul con las
manos golpeándose una a la otra.
-¿Qué tienes?-Preguntó Paul.
Ringo tragó saliva, Paul no era
precisamente una tabla de salvación pero bueno tenía varios problemas con Linda
por lo que si no fallaba en su apuesta con George pronto pasaría a ser del
grupo de los divorciados.
-¿Hey que se siente no tener esposa
Paulie?
Paul se atacó de la risa, tanto que
se llevaba las manos al abdomen para tratar de contener las carcajadas ¿De
donde sacaba Ringo esa mierda? Aunque bueno, a esas alturas la mayoría en el
grupo sabían que las cosas con Linda no marchaban bien desde que ella decidió irse
de la casa.
Dejó de reírse mirando hacia Jules
que los miraba con cara de sorpresa, a saber que le preguntó Ringo a Paul, pero
estaba seguro que debía ser algo divertido.
-Pues no lo sé.-Agregó finalmente
dejando a Ringo tal y como estaba antes.-¿Por qué me lo preguntas a mi?
Pregúntaselo a John.
-Lo que sucede es que Julián me
preguntó porque los papás se divorciaban.-Paul se llevó una mano a la barbilla
acariciando la abundante barba.- Yo no sé que responder Paul, no me he
divorciado nunca.
-¡pues yo tampoco!
-Sí pero de algún modo tenemos que
responder.
-¿Tenemos?-Dijo Paul.-¿Qué no te
hicieron la pregunta a ti genio?
-¡Anda Paulie mira que te pagaré el
favor?
-Uno de marhiuana y caigo.
-¡Vale!
Paul y Ringo se encaminaron en
dirección a Julián, el niño a ese paso terminó con su hamburguesa, solo le
quedaban las papas y el refresco.
-¡Vaya que tenías hambre July!-El
niño rió mientras dejaba que Paul le revolviese el cabello.-¿Así que le has
preguntado al marica de tío Ringo porque se divorcian los papás no?
Julián asintió vigorosamente.
-pues bien, te lo diré, escucha esto
para que cuando seas mayor escojas a la persona correcta, a esa que sea capaz
de cuidar de ese corazoncito de pollo que llevas dentro. ¿Listo?
-sí…
-Pues bien, muchas veces en los
matrimonios uno dice hasta aquí, el porqué es fácil, no se llevan, una zorra se
mete en medio alguien tipo Yoko para que mejor me entiendas, y termina
destrynendolo todo, o otras veces creen que ya no se soportan así de simple.
Julián se quedó congelado, obviamente
esperaba una respuesta como esa, sin embargo debía admitir que eso le asustó…y
le asustó bastante. Se quedó conforme terminó de comer su comida volviendo al
juego.
®®®®
-Vale John.-Cynthia y John ahora
estaban en la oficina de Martin discutiendo como lo habían estado haciendo todo
el tiempo.-No haré nada, pero tú vas a salir con tu hijo sin esa perra por
delante.
-Abstente decirle perra a Yoko.-John
levantaba su dedo apuntando con él firmemente a Cynthia, si algo no tolerara es
que le dijesen cualquier tipo de tontería a Yoko.
Cynthia respiró y exhaló diez veces,
No supo porqué duró nueve años casada con ese cabeza de chorlito que era John
Lennon ¡Por los cuernos de Satanás pero que hombre tan mas terco! En fin a lo
que fue, no iba a dejarse intimidar por las amenazas de Lennon, quien después
de todo no era más que un insignificante cantante de rock.
-No me interesa, Ya sabes Lennon para
la próxima que me entere, de que Yoko ha
estado cerca de mi hijo despídete ahora sí de Julián.
Tomó su bolso de la mesa, no salió de
la oficina sin antes empujar a John haciéndolo caer a una silla. Lennon hizo
ademán de levantarse, seguirla y cogerla de los cabellos. Sin embargo se dio
cuenta que mientras más peleara, mas armas le daba para que le quitase
definitivamente la parte que le correspondía por la patria protestad de Julián.
Una vez más tranquilo se dejó caer en
el respaldo con las manos en la cara, sí Cynthia lo aborrecía con toda su alma
pero también comprendía que hizo todo de su parte por ganarse ese odio que
ahora no sabía cómo parar; y del cual se sentía culpable, nadie más que él
sentía ese maldito odio descarriado por parte de su ex mujer pero la pregunta
era ¿Porqué? ¿Por qué dolía tanto?
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